
Debido a un compromiso social no pude acompañar al cuadro melipillano, por lo que estuve cambiando de frecuencia entre Rumbo Deportivo y Acción Deportiva para enterarme del desarrollo de este partido.
De acuerdo a los relatos tanto de Andrés Villa como Cristián Alvarado, nuevamente nos pillaron paveando luego de un mal rechazo, que supo aprovechar el mundialista Carlos Carmona al convertir la apertura del marcador, cuando apenas transcurrían 5 minutos de juego.
Con el marcador adverso y con el antecedente que en los últimos 3 años sólo he visto al Potro revertir el marcador en sólo un partido en que parte perdiendo (3 a 2 frente a Huachipato, Clausura 2008), el pesimismo se nos venía encima cuando en el minuto 11 Héctor Berríos recoge un balón que no logra despejar la defensa celeste y al enviar el centro encuentra en Marcelo Medina su mejor aliado, porque impulsa el balón en su propio arco, marcando el 1 a 1, que a la postre sería el resultado final.
Con el marcador igualado, el cuadro melipillano se prodigio en defensa y arriesgando poco pudo cuidar el resultado.
La “figura” del partido fue el árbitro Enrique Osses, quien mostró 16 tarjetas, considerando las dobles amarillas y rojas de los expulsados (César Díaz, José Luis Villagra y Jean Beausejour), y que además se “comió” 2 penales sobre “el paragua” Joel López, el primero cuando “sacó” del área una falta cometida dentro de ella y el segundo amonestando a López por simulación, cuando hasta los rancagüinos se tomaban la cabeza, por la falta cometida entre Roberto Cáceres y el meta Carlos Tejas.
Crónica aparte merece la expulsión de César Díaz, por no hacerle caso al “quisquilloso” Osses y no sacarse una pulsera y entregarla al cuerpo técnico. En vez de dedicarse a cobrar lo que corresponde.
Por suerte la inferioridad duró poco, hasta la expulsión de Villagra, sino hubiera sido difícil aguantar la presión celeste. Felizmente el equipo se aplicó y entendió que el punto era bueno y a pesar de que igual se dieron opciones de desnivelar, la actitud del equipo fue algo rescatable, tal como lo señalaba Martín Díaz a través de las ondas radiales.
Otro punto que conviene rescatar es la actuación de Joel López que en los cerca de 100 minutos jugados en 2 partidos ha demostrado estar a otro ritmo y en la medida que vaya sumando minutos irá encontrando un mejor nivel futbolístico y con el llegaran los goles. Para quienes lo han visto podrán entender ahora, cual era mi molestia debido a la poca diligencia para que su pase “llegara” oportunamente al inicio del campeonato y lo peor que se lesionara a la espera de su habilitación internacional.
Sin haber estado en Rancagua, me atrevo a destacar como:
Lo bueno: el punto rescatado y la actitud del equipo de no dejarlo escapar.
Lo malo: siempre en Rancagua los resultados no nos han sido favorable debido a la actuación de árbitros y sus asistentes.
Lo feo: la irresponsabilidad de César Díaz de hacerse expulsar, independiente de la posición referil, ya que dejar al equipo con un hombre menos se viene abajo el trabajo previo que se realiza en vías de cada partido.
El próximo miércoles se enfrentará a un sorprendente Deportes Concepción, que a pesar de sus 14 puntos y su séptimo lugar, sorprende como sus jugadores “se la juegan” a pesar de estar impagos.
El partido será a las 20:00 horas y felizmente será el último que disputaremos en día miércoles en condición de local, en el presente campeonato. De igual forma debemos seguir apoyando al equipo a pesar de que a veces no estemos conformes con la dirección técnica, pero más nos importe que al equipo le vaya bien, porque en definitiva quienes “lo hacen mal” más temprano que tarde darán su paso al costado.
Nos vemos el miércoles en el Roberto Bravo y no nos pongamos exquisitos, somos un equipo chico y mientras no sumemos los puntos suficientes debemos mantener la humildad. Lamentablemente aunque ganemos los 3 puntos seguiremos en el fondo de la tabla, ya que no podremos remontar la ventaja de 4 puntos que nos llevan quienes nos anteceden. Además el próximo domingo se jugará en El Salvador, donde frente a Cobresal nunca hemos sacado puntos en primera división, y tal como en Rancagua se podrían dar las cosas a nuestro favor.
Posteriormente, en Domingo de Pascua podríamos “resucitar” frente a Cobreloa, a quienes ya les hemos ganado en el Roberto Bravo.
Un saludo para todos
Juan Carlos




